Fernanda Zamudio tiene un emprendimiento llamado «Poli», que se dedica a la confección de corpiños y lencería especializada para mujeres que han pasado por una mastectomía debido al cáncer de mama, ofreciendo un producto que combina funcionalidad, comodidad y estética, con un profundo impacto emocional para sus usuarias.
Fernanda se inició en la confección de alta costura en 2018. Durante la pandemia (2020), se capacitó virtualmente en moldería y lencería. La idea de «Poli» surgió de un curso de lencería, donde diseñó un corpiño con la condición de regalarlo al finalizar. Lo entregó a una clienta con mastectomía total, y la emoción que presenció la motivó a dedicarse a este tipo de lencería.
El nombre es un homenaje a su cuñada, Poli, quien falleció hace 15 años a los 27 años por cáncer de cuello de útero. El lema de la marca es que «Poli perdió la batalla, pero le saca una sonrisa a muchas mujeres».
Está confeccionado con algodón hipoalergénico en contacto con la piel. Tiene un diseño de copa en forma de «gota» con detalles de puntilla, diferente a los corpiños convencionales. Su función es levantar la mama existente y simular la ausencia de la otra. Incorpora un aro plástico flexible, catalogado como «aro oncológico», que se adapta sin causar molestias, a diferencia de los aros tradicionales que las mujeres mastectomizadas no suelen poder usar. A partir de la talla 100, incluye un refuerzo central para evitar que el corpiño se gire debido al peso de la mama. Es una prenda de lencería que requiere cuidados especiales (lavado a mano, secado a temperatura ambiente) para prolongar su vida útil.
Fernanda también confecciona mallas y prótesis para mallas de baño, adaptadas para mujeres con mastectomía. Ofrece asesoramiento personalizado a través de videollamadas para tomar medidas, especialmente en casos de tallas no estándar. Los pedidos se envían por correo argentino.
Recibe devoluciones muy emotivas de sus clientas, quienes expresan la esperanza y la felicidad que les brinda el producto. La experiencia ha transformado la perspectiva personal de Fernanda y su hija, que trabaja con ella, sobre el cáncer, enfatizando la dificultad de perder una parte del cuerpo y el valor de brindar esperanza.







