
VIDA SALUDABLE.
La Licenciada en Psicología Natalia Fissore dilogó con EL HERALDO sobre el Síndrome de Asperger, en el marco del Día Internacional este 18 de febrero. La profesional trabaja en el Centro SER, ubicado en calle General Paz. En el mismo además hay otros profesionales: Psicomotricista; Psicopedagoga; Docente integradora (DAI); Fonoaudióloga; Kinesióloga; Psicóloga. Además, hay profesionales externos de Villa María y San Francisco, como psiquiatra infanto juvenil, neurólogos (infanto juvenil y de adulto) y fisiatra, esenciales para el tratamiento de estas patologías.
Pueden contactarse con el Centro en la web y redes, contacto directo para turnos o consultas; presencial en el horario de lunes a viernes, de 8:00 a 12:00 y de 14:00 a 20:00.
En referencia al Síndrome de Asperger, la Psicóloga explicó en profundidad esta condición conocida desde 1944 gracias al pediatra austríaco Hans Asperger, es una condición incluida dentro del espectro autista. Afecta fundamentalmente las habilidades sociales. Otros síntomas: dificultades en el lenguaje, niveles de sensibilidad específicos (psicomotricidad fina y gruesa), ansiedad, patrones conductuales repetitivos y rituales para generar seguridad y confianza.
Los padres pueden notar que el desarrollo evolutivo del niño no es el esperado (falta de habla, poca interacción, ausencia de sonrisa o conexión, mirada perdida). El pediatra puede orientar sobre estas señales. Cuanto antes se detecte la condición, mayor será la estimulación y el desarrollo del niño, con mejores resultados.
El autismo no es una enfermedad, sino una condición; por lo tanto, no tiene cura. Los pacientes logran objetivos, especialmente en comunicación, y pueden alcanzar grandes logros. La evolución depende de la personalidad, el contexto familiar y el trabajo interdisciplinario de los profesionales.
La medicación no siempre es necesaria. La decide el neurólogo o psiquiatra infantil en casos donde hay ansiedad, hiperactividad o depresión que requieran regulación conductual. En tanto, la utilización de la tecnología cuando es guiada por profesionales, puede favorecer la comunicación, el lenguaje y las habilidades sociales (ej. Inteligencia artificial, robótica).
Como mensaje a los padres, la profesional destacó: “Los niños necesitan ser mirados, escuchados y que exista comunicación. Los padres deben detenerse, mirar a sus hijos y dedicar tiempo a vincularse con ellos desde otro lugar, priorizando el contacto y la comunicación.







