La escalada bélica en Oriente Medio sumó un actor clave del escenario internacional. China expresó su respaldo a Irán tras los ataques lanzados por Estados Unidos e Israel y reclamó el cese inmediato de las operaciones militares para evitar una expansión del conflicto en la región.
El canciller chino, Wang Yi, mantuvo una conversación telefónica con su par iraní, Abbas Araqchí, en la que afirmó que Beijing apoya a Teherán en la defensa de su soberanía, seguridad e integridad territorial. Según la cadena estatal CCTV, el funcionario instó a Washington y Tel Aviv a detener las acciones militares y evitar una mayor escalada.

En contactos diplomáticos con Omán y con el ministro francés Jean-Noël Barrot, Wang advirtió que el mundo enfrenta el riesgo de una “regresión a la ley de la selva” si las grandes potencias actúan basadas en su superioridad militar. Además, reiteró que la cuestión nuclear iraní debe volver al camino de una solución política y diplomática, incluso en el ámbito del Consejo de Seguridad de la ONU.
Desde Teherán, Araqchí sostuvo que Estados Unidos inició una guerra en medio de negociaciones y afirmó que Irán “no tiene otra opción que defenderse con todas sus fuerzas”. También expresó su expectativa de que China contribuya a frenar una escalada mayor.
En paralelo, el presidente estadounidense Donald Trump aseguró que la ofensiva aún no alcanzó su fase principal y anticipó una “gran oleada” de ataques. El conflicto ya impacta en distintos puntos de la región y amenaza con ampliar su alcance geopolítico.






