
La especialista en Fisioterapia, Kinesiología y Osteopatía, Romina Issoglio, explica su transición de la kinesiología a la osteopatía, motivada por la necesidad de abordar a los pacientes de manera integral y encontrar el origen de las dolencias, en lugar de solo tratar los síntomas recurrentes. Su práctica se centra en un enfoque holístico, manual y natural para restaurar el equilibrio del cuerpo.
El cuerpo es una unidad interconectada; una afección en una parte puede originarse en otra. No se trata el hombro o la rodilla de forma aislada. El objetivo principal es identificar la raíz de la tensión, afección o dolencia, que a menudo no se encuentra en la zona donde se percibe el dolor.
Por eso, explicó, se trata de restablecer un equilibrio interno en todos los niveles: emocional, mecánico (musculoesquelético), visceral, neural y químico (neurotransmisores). Un cuerpo en equilibrio se manifiesta en salud, buena movilidad, descanso y digestión.
Romina detalló que la práctica se realiza exclusivamente con las manos, sin métodos invasivos. Se integra la parte emocional, reconociendo que el cuerpo puede somatizar el estrés y las tensiones emocionales. Mediante test manuales, el osteópata identifica las áreas afectadas. Por ejemplo, un dolor de hombro podría estar relacionado con una tensión en el hígado o en el sistema visual, ya que el organismo siempre intenta compensar.
Una vez identificadas las restricciones, se liberan manualmente para corregir los desequilibrios y permitir que el cuerpo funcione correctamente.
La pueden encontrar en Instagram: osteopatia_rominaissoglio






