El Lic. en Economía y asesor de empresas, Carlos Seggiaro, se regfirió al actual escenario económico argentino presenta un desafío constante para pymes y ahorristas, marcado por una inflación que, aunque muestra una tendencia a la baja —proyectándose entre un 2.5% y 3% para abril —, sigue dejando rezagadas a las herramientas de ahorro tradicionales.
Uno de los puntos clave del contexto actual es que las tasas de interés de los plazos fijos se han vuelto «claramente negativas». En marzo, mientras la inflación alcanzó el 3.4%, los plazos fijos rindieron apenas un 2.3%. Con la expectativa de que el Banco Nación continúe bajando estas tasas por debajo del 2% , los expertos sugieren abandonar estos instrumentos y los fondos comunes de inversión basados en ellos.
Para quienes manejan pesos, la alternativa más sólida son los instrumentos que ajustan por CER (inflación), como las LECAPs o fondos bancarios específicos que ofrecen cobertura contra el aumento de precios. Por otro lado, la situación del dólar requiere una visión estratégica: Corto plazo: Se espera estabilidad debido a la liquidación de la cosecha y su uso como ancla inflacionaria.
Segundo semestre: Podría haber ajustes del 3% al 4% mensual, aunque no se prevén devaluaciones bruscas. Empresas con deudas en dólares: La recomendación es invertir en instrumentos Dollar-Linked, que permiten cubrirse ante una eventual suba del tipo de cambio oficial. Opciones para ahorros dolarizados.
Para quienes ya poseen divisas, la sugerencia es evitar la inmovilidad en cajas de ahorro. Los Bonos del Gobierno (Bonar) y las Obligaciones Negociables (ONs) de empresas líderes (como YPF o Pampa Energía) surgen como opciones atractivas, con rendimientos que oscilan entre el 6% y el 8% anual en dólares. En definitiva, la clave reside en diversificar y buscar asesoramiento en bancos o agentes de bolsa para adaptar estas herramientas al perfil de riesgo de cada inversor.





