La investigación por presunto enriquecimiento ilícito contra el vocero presidencial, Manuel Adorni, y su esposa, Bettina Angeletti, ha tomado un giro dramático tras la declaración judicial del contratista Matías Tabar. El constructor presentó ante los tribunales de Comodoro Py registros detallados que exponen una monumental reforma en la propiedad del matrimonio en el country Indio Cua, cuyo costo final ascendió a 245.929 dólares, superando ampliamente el presupuesto inicial de 95.000 dólares.
Lujos y detalles de la obra
Según la planilla de Excel titulada “BETTINA&MANUEL REMODELACION UF380”, las obras realizadas durante 2024 incluyeron:
- Aberturas premium: Un desembolso de 33.000 dólares para reemplazar ventanas.
- Zona de relax: Una pileta climatizada de 9.000 dólares y una cascada de 3.500 dólares.
- Excentricidades: La instalación de un jacuzzi que incluyó dos apoyacabezas valuados en 90 dólares cada uno.
- Paisajismo: El rediseño de la piscina original utilizando materiales de lujo como piedra Bali y mármol travertino.
La sombra de la informalidad
Lo que más inquieta a la Justicia es la metodología de pago. Tabar reveló que la operación se manejó bajo una absoluta informalidad: Adorni entregaba personalmente los dólares en efectivo sin que mediara la firma de contratos, facturas o recibos oficiales. El contratista actuaba como intermediario, recibiendo el dinero «en mano» para pagar a los proveedores al margen de cualquier registro fiscal.
La magnitud de estos gastos, sumada a viajes y otros desembolsos en efectivo, ha puesto al funcionario en una situación comprometida, ya que las cifras superarían sus ingresos declarados. Mientras se analizan los aportes de dinero realizados a lo largo de los diez meses que duró la obra, el origen de los fondos de Adorni permanece bajo la lupa judicial.







