VIDA SALUDABLE. El Dr. Sebastián Rujinsky, médico cirujano especialista en Flebología y Linfología, aborda el tratamiento de la insuficiencia venosa crónica, una enfermedad generada por la alteración del retorno venoso de la sangre.
La IVC se produce cuando las venas pierden la capacidad de retornar el 100% de la sangre desde el pie al corazón, causando una acumulación sanguínea y sus consecuentes síntomas. Se clasifica en varias etapas, cada una con un tratamiento específico, utilizando la clasificación CEAP: etapas 1, 2 y 3 (arañitas, edema inicial), se tratan con medicación, medias de elastocompresión y requieren un estudio Eco Doppler previo para el diagnóstico. El edema ya requiere tratamientos médicos combinados y medias de compresión más fuertes.
Etapas 4, 5 y 6 (várices avanzadas, úlceras): implican intervenciones dentro del sistema venoso. Se ha evolucionado de la cirugía convencional (con más complicaciones) a técnicas endovasculares mínimamente invasivas, como la radiofrecuencia y el láser endovascular. Estas tratan las venas safenas interna y externa de manera menos agresiva, priorizando el postoperatorio del paciente.
Para el diagnóstico se realiza examen físico y clínica del paciente: el primer «ojo» del flebólogo, que proporciona una noción de lo que está ocurriendo a través de la observación, palpación y escucha de los síntomas del paciente. Eco Doppler: es la herramienta fundamental (el segundo «ojo») que confirma los puntos de enfermedad y su origen, permitiendo una planificación quirúrgica precisa y efectiva. Ayuda a clasificar al paciente según CEAP y a adaptar la terapia a la anatomía específica y severidad de cada caso. Una insuficiencia significativa de las venas safenas puede derivar en una úlcera venosa (Grado 6 de CEAP).
Los procedimientos terapéuticos generalmente se programan en invierno, ya que se producen menos hematomas, el uso de vendajes elásticos es más tolerable y las recuperaciones son más llevaderas en esta estación. Las «arañitas» (telangiectasias o várices pequeñas) son el inicio de la enfermedad (Grado 1 de CEAP) y pueden progresar a una úlcera venosa si no se tratan adecuadamente.






