En conversación con EL HERALDO-Diariodelasvarillas expresó sentirse muy halagada y agradecida por esta designación, que le genera gran gratificación personal y profesional.
Llegó a Las Varillas hace 35 años, tras ganar un concurso de registros de escribanía, un proceso competitivo y difícil debido a que los registros estuvieron cerrados por muchos años. Eligió Las Varillas entre varias opciones disponibles.
Inicialmente estudió abogacía en Córdoba a los 17 años, obteniendo su título a los 22. Posteriormente, estudió para ser profesora en Ciencias Jurídicas y, ante la ausencia de una carrera de escribanía directa en ese momento, viajó a Buenos Aires para especializarse, recibiéndose a los 25 años. Trabajó 10 años en la justicia provincial en Córdoba. Ganó el registro número 437, que había estado vacante por años tras el fallecimiento del escribano Morelli. Se incorporó al estudio del hijo de Morelli, el Dr. Luis Morelli, y compartió espacio con él durante mucho tiempo, manteniendo una relación de gran gratitud y compañerismo.
Además de su labor notarial, tuvo una buena inserción social dando clases durante 30 años en diversas instituciones, incluyendo la Universidad de Córdoba y colegios locales: DVS, GMZ e IPET, lo cual es otra de sus pasiones. Destaca que la sociedad de Las Varillas la acogió muy bien, convirtiéndose en el lugar donde desarrolló su vida profesional, personal y social.
Laura está orgullosa de haber sido una pionera, ya que, al inicio de su carrera, la sociedad era «muy machista», con escasa presencia de mujeres profesionales. A lo largo de 35 años, ha sido testigo del creciente protagonismo de la mujer en la sociedad y la profesión.
En este año 2026, la escribanía inicia una nueva etapa, mudándose a una oficina propia en Pellegrini 285, frente a su ubicación actual. Esto representa un nuevo desafío y la oportunidad de seguir creciendo.
Laura Fernández afirma que «el futuro es hoy» y se siente con ganas y jovial para seguir haciendo lo que le encanta.







