El Gobierno facilita la importación de insumos para potenciar el desarrollo de las exportaciones

Los cambios permitirán que más empresas puedan importar temporalmente insumos para la fabricación de bienes que luego se exportarán sin pagar derechos de importación ni impuestos asociados. Los beneficios se extienden a los proveedores de las empresas exportadoras, otorgando mayor competitividad a toda la cadena productiva.


Ciudad de Buenos Aires, 17 de abril de 2026.

A través del Decreto 252/2026, el Gobierno modificó el Régimen de Aduana en Factoría (RAF) para simplificar, modernizar y ampliar el acceso al régimen aduanero y promover así la incorporación de valor agregado local a los insumos importados. La medida amplía a todos los sectores de la cadena productiva al Régimen que antes era utilizado únicamente en la industria automotriz.

Este régimen permite a las empresas importar temporalmente insumos, partes o componentes del exterior sin pagar derechos de importación ni impuestos asociados, con el fin de utilizarlos en la fabricación de bienes que luego se exportarán o se venderán al mercado interno.

En este último caso, el pago de dichos impuestos se realizará una vez concluida la fabricación, permitiendo a las empresas disponer de más capital de trabajo para invertir.

La medida también redundará en beneficios para proveedores de empresas exportadoras que abastezcan con insumos importados la fabricación de productos que luego se exporten transformados en otro bien.

Además, se eliminó la obligación de poseer una garantía global única, permitiendo utilizar cualquier opción del menú de garantías del Código Aduanero. La obligación de poseer una garantía global única representaba una carga financiera que actuaba como una barrera de acceso para los operadores.

También se eliminó la exigencia previa de la firma de actas-convenios con cámaras sectoriales para el acceso al régimen, un requisito que en la práctica ha sido un obstáculo al ingreso

La medida apunta a dar mayor competitividad exportadora a la industria, al eliminar tributos que encarecen el producto final exportado sumado a que el plazo de un año para efectivizar los pagos de aquellos que se venden al mercado interno también representan una mejora en el giro habitual del negocio y de su capital de trabajo.

El marco normativo del RAF, que databa de dos décadas atrás, presentaba obstáculos significativos que limitaban su eficacia para fomentar la producción y las exportaciones.

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