Venezuela en transición. La intervención de EEUU y el fin del Régimen de Maduro
El sábado 3 de enero sin dudas que se convertirá en un día histórico para los venezolanos en primer lugar pero también para Latinoamérica y el mundo, porque EEUU, al mando de Donald Trump, que sin dudas pasará a la historia, (no se sabe bien si para bien o para mal), van a recordar este día porque la primera sensación fue de liberación de un régimen al cual venían padeciendo desde hace muchos años, donde para graficar algo de lo que sucedió en este tiempo podemos mencionar casi 8 millones de ciudadanos que se fueron del país, más de 18 mil presos políticos desde 2014, el salario mínimo es de 56 centavos de dólar en 2025, lo cual hace que el 86 por ciento de la población viva en situación de pobreza, sin acceso a servicios esenciales.
No cabe duda de que el padecimiento de millones de venezolanos era triste y de impotencia absoluta, y tratar de encontrar algo positivo en la política aplicada por el Maduro es imposible, así de contundente, y en principio la única liberación posible parecía ser este camino de intervención directa de EEUU, lo cual no sólo que sorprendió, sino que parece casi impensado en este mundo que vivimos donde se avanzó mucho en el derecho internacional y la soberanía de los países. Bueno, esta concepción por lo menos en América se rompió y el mayor interrogante es qué pasará de acá en más.
Por un lado, que el pueblo venezolano pueda encontrar un camino de democratización y en paz, no reemplazando a un sistema de gobierno nefasto, con otro sistema, el de EEU, que no les permita decidir sobre sus recursos naturales. Cabe recordar que Venezuela tiene una de las mayores reservas de Petróleo del mundo. Es realmente paradójico que un país “rico” sea actualmente uno de los más pobres, qué complejo que es para los países latinoamericanos poder establecer sistemas de gobierno que más allá de las ideologías, que parecen un péndulo, van de izquierda a derecha en muy poco tiempo, no hayan logrado fijar políticas de Estado que el que viene no pueda modificar y el que sigue deba continuar. Cuestiones básicas relacionadas a la política macroeconómica, no vivir del endeudamiento externo, establecer cimientos fuertes en educación y salud. Evidentemente no es una cuestión de recursos, sino de quiénes manejan esos recursos.
Decíamos que los interrogantes son cada vez mayores, hacia dónde va la política internacional de EEUU es tan impredecible como su Presidente, que no parece tener rasgos demasiado democráticos, sino todo lo contrario. Alguien que dice que el único límite que tiene es su moral, se torna bastante más que preocupante, podríamos decir hasta peligroso, sobre todo porque habría que ver si realmente tiene MORAL.
Lo concreto es que desde el 3 de enero y por los dichos del primer mandatario norteamericano, el resto de los países de la región están en vilo: Cuba, México, Colombia, donde en cada uno hay situaciones diferentes y particulares, y a los cuales le va sumando otros como Groenlandia (perteneciente a Dinamarca, es decir a la Unión Europea), y ahora también Irán.
A veces parece “realismo mágico”, pero es la realidad, donde EEUU comenzó a jugar fuerte en el tablero del nuevo orden mundial, ¿qué pasará con el resto de los protagonistas: Europa, Rusia, China, y el mundo árabe?.






