El 2024 fue un año duro, pero sin dudas que 2025 lo fue mucho más, ya que obligó a todos a ajustarse, y en particular todo lo relacionado con el Estado, en lo cual principalmente pensamos en los municipios.
En el caso de nuestra ciudad y la región, la mayoría son nuevos en el cargo, si bien muchos con experiencia en la gestión, otros que no. En Las Varas, Laspiur, Alicia, El Fortín, El Arañado, Pozo del Molle, todos nombres y caras que por primera vez ocupan cargo ejecutivo, y a diferencia de sus antecesores debutaron con la famosa frase del presidente “No hay plata”, lo que significa hasta la actualidad un verdadero problema porque sin ayudas y aportes nacionales o provinciales, es muy difícil para los Municipios encarar grandes obras por sí mismos.
Pensemos que hacer desagües, gas natural, infraestructura escolar o deportiva, entre otras, es muy complejo si los Municipios no tienen créditos blandos o bien subsidios tanto de la Nación como de la Provincia. La realidad es que de la Nación no llegó ni llega nada desde diciembre de 2023, pero no solamente relacionado a obra pública, sino que tampoco bajan programas laborales o sociales, y ya pasaron dos años.

Aunque existe un consenso en lo referido a déficit 0 y la baja de la inflación que es una realidad, también lo es que a pesar de hacer todos “los deberes” se tuvo que recurrir a financiamiento externo nuevamente, de lo cual para colmo de males tampoco llegó, hasta ahora, a las provincias o municipios. Un ejemplo claro de ello, es el estado deplorable de la Ruta Nacional 158 en el tramo Las Varillas- Colonia Prosperidad, que la Nación abandonó completamente.
Si bien esta política de ajuste obligó a los intendentes a reordenar las finanzas y priorizar el gasto, lo cual se pudo sobrellevar mejor porque en general no son municipios con deudas, más allá de las corrientes o algún crédito accesible que otorga la provincia que les da aire para para poder sostener y encarar alguna acción dentro de cada localidad. Sin embargo, la pregunta del “millón”, es hasta cuándo se puede seguir así, con escasos recursos, donde las obras en mayor medida las deben realizar por contribución por mejoras, es decir las pagan los vecinos, quienes al mismo tiempo también se tuvieron que ajustar cada uno en sus hogares con los gastos y prioridades.
El único alivio de los Municipios fue que recibieron acompañamiento del gobierno provincial. Se podría suponer que esto les valió el apoyo a Schiaretti, en las elecciones legislativas recientes, que algunos ratificaron convencidos y otros posiblemente condicionados, pero la realidad es que, sin la ayuda del Gobierno de Córdoba, la situación para las intendencias hubiera sido mucho peor.
¿Cómo se presenta 2026?, quizás cada uno con una perspectiva diferente y específica dadas las características de sus poblaciones, pero en lo general tal vez podríamos decir que la línea de que parece estar trazada sigue siendo “No hay plata”, y esto seriamente comienza a complicar el desarrollo y progreso de las poblaciones más chicas, más grandes, de todas.






