El gobernador Martín Llaryora presentó los resultados de la iniciativa creada por el Estado provincial para desarrollar el noroeste y sur provincial.
El programa incrementará un 50% el empleo registrado privado asalariado en las localidades beneficiadas, pasando de 6.525 a más de 9.500 trabajadores formales.
La Provincia otorga incentivos fiscales a personas humanas y jurídicas radicadas o que se radiquen en estos lugares.
Para la industria, los beneficios fiscales incluyen la deducción del 100 por ciento en el impuesto sobre los Ingresos Brutos y exención en el impuesto de Sellos.
El gobernador Martín Llaryora presentó este martes, en la Bolsa de Comercio de Córdoba, los resultados de la primera convocatoria del Programa Provincial Impuesto por Inversión (IPI), que prevé movilizar $240.500 millones y generar más de 3.000 empleos formales directos e indirectos en el Noroeste y Sur-Sur provincial.
La iniciativa forma parte del Plan de Igualdad Territorial (PIT) y busca atraer inversiones privadas a zonas con menor desarrollo productivo mediante incentivos fiscales provinciales.
La convocatoria permitió aprobar 40 proyectos: 25 en el Noroeste y 15 en el Sur-Sur. Las inversiones alcanzan a 21 localidades de 10 departamentos y contemplan actividades industriales, turísticas, primarias, sanitarias y multisectoriales.
Los emprendimientos proyectan generar más de 900 puestos de trabajo directos y superar los 3.000 empleos formales al incorporar los indirectos. Según las estimaciones presentadas, ese impacto equivaldría a un incremento cercano al 50% del empleo formal de las localidades receptoras.
En la ocasión, Llaryora explicó que el programa busca complementar las herramientas de promoción existentes, ya que “los programas tienden a incentivar las zonas que ya están desarrolladas”.
El gobernador sostuvo que el objetivo del Plan de Igualdad Territorial es reducir las brechas de desarrollo entre las regiones de Córdoba. “Los países que crecen continuamente tratan de desarrollarse en un marco de equidad, y que no haya zonas hipercompetitivas y zonas subdesarrolladas. Por eso había que generar más oportunidades”.
Asimismo, destacó el respaldo político que permitió impulsar el PIT y la articulación entre el Estado y el sector privado: “No es un proyecto de un gobierno, sino que es un proyecto cordobés. Lo público y lo privado acá parece natural, pero no lo es en gran parte de la Argentina”.
En otro tramo de su discurso, Llaryora remarcó la importancia de la infraestructura para atraer inversiones privadas.
“Hay que construir el piso y después encontrar el techo. El piso es la infraestructura. Sin infraestructura no podés crecer. Había que construir ese piso para el desarrollo de estas regiones”, subrayó.
Y agregó: “Si yo soy un privado, quiero ganar, y está muy bien porque necesito rentabilidad. Entonces, empezar a plantear un Plan de Igualdad Territorial es llevar infraestructura a lugares donde hoy tal vez no está la gente, pero el día de mañana, con esa infraestructura, sí va a estar”.
El mandatario también se refirió a las leyes de promoción industrial, de la economía del conocimiento y de la industria audiovisual como herramientas para mejorar la competitividad.
A su vez, destacó las políticas de estímulo al consumo que se implementan a través del Banco de Córdoba. “Tenemos cuota cero y distintas líneas de financiamiento que permiten ofrecer condiciones competitivas para la compra”.
También se refirió a los convenios con el sector de la maquinaria agrícola en exposiciones rurales y sostuvo que “el récord de ventas tiene que ver con la tasa de financiamiento que vos hacés, que es una tasa que te lleva a comprar porque es la mejor tasa del mercado”.






