ENTREVISTA. Virginia Burga es una peluquera con su propio salón, ubicado en Mariano Moreno 870 de Las Varillas. Su camino hacia la profesión fue impulsado por su independencia, su disfrute de peinar a los demás. Estudió en Villa María mientras trabajaba, dedicando los lunes a la capacitación. Inmediatamente aplicaba lo aprendido, practicando en familiares y amigos, lo que le permitió construir su primera clientela y financiar sus gastos y herramientas iniciales.
Antes de tener un espacio físico, realizaba numerosos servicios a domicilio. También atendía clientes en el comedor de la casa de su madre. Hacia el final de sus estudios, su hermano le informó sobre una peluquería que cerraba por jubilación. Con el apoyo de su familia (madre, padre y abuela), compró todo el equipamiento usado. Aún conserva una de las banquetas originales. Con el tiempo, ha renovado y mejorado el mobiliario y las herramientas.
Le gusta mucho la colorimetría, las iluminaciones y la corrección de color. Cada servicio comienza con una «negociación» con la clienta, considerando sus deseos, el estado actual de su cabello (natural, tratado químicamente, alisado con formol) y las posibilidades reales de lograr el resultado sin comprometer la salud capilar. Entiende que algunos cambios son progresivos y requieren conocer el tipo de cabello de cada persona.
Prioriza líneas suaves, especialmente para cabellos químicamente tratados, deshidratados o dañados. Utiliza productos formulados para regenerar la fibra capilar, proteger el color y la temperatura. Enfatiza la importancia del cuidado en casa con productos adecuados (champú, acondicionador, mascarillas/ampollas semanales) para mantener los resultados del salón y prevenir problemas como el cabello graso, la opacidad y la caída.
Mantenimiento Recomendado: canas, retoque de raíz cada 3 a 5 semanas. Iluminaciones (Baby Light, Balayage): Técnicas de bajo mantenimiento, recomendadas cada 6 a 8 meses. Cortes: 3 a 4 veces al año para mantener la cutícula sana. Utiliza líneas con envases reutilizables y biodegradables, buscando productos menos abrasivos para el cabello. No realiza alisados con formol; solo utiliza alisados sin formol avalados por ANMAT. Trabaja con volúmenes de oxidación suaves, líneas veganas y sin amoníaco.
Su objetivo es lograr resultados cosméticos que no solo cubran canas o cambien colores, sino que mejoren progresivamente la salud del cabello, evitando la oxidación, deshidratación y porosidad.







