En el marco de la movilización realizada este martes en la localidad de La Playosa, una de las querellantes en la causa por abusos sexuales cometidos por Rodrigo Santi brindó un fuerte testimonio público. Emilce Sales, madre de una de las víctimas, tomó la palabra frente a los vecinos autoconvocados y cuestionó el accionar judicial durante las primeras etapas del proceso.
Sales señaló que la fiscal a cargo de la causa no había solicitado inicialmente la colocación de una tobillera electrónica al imputado y que esa medida recién se adoptó luego de que el caso tomara estado público y se realizara la primera marcha. “La fiscal no pidió la medida de la tobillera; se dio después de que esto se hiciera público”, expresó ante los manifestantes.
Además, indicó que las medidas vinculadas a la prisión domiciliaria no estaban claramente especificadas en el expediente judicial y que tomaron conocimiento de ellas a través de declaraciones radiales. En ese contexto, remarcó el impacto emocional que la situación generó en las víctimas, en especial en los menores, quienes vivieron con temor ante la posibilidad de que su abusador estuviera en libertad
Durante su intervención, Sales también reclamó un mayor acompañamiento institucional en la localidad. Al tratarse de una comunidad pequeña, de unos 3.600 habitantes, pidió a las organizaciones locales que se expresen de manera clara y pública en apoyo a las víctimas, evitando el silencio o comunicados ambiguos.
Por último, apuntó contra el cuerpo de bomberos voluntarios, institución donde Santi cometió los abusos, y cuestionó la falta de gestos de apoyo hacia los jóvenes afectados, algunos de los cuales debieron abandonar su vocación. “No sean cómplices desde el silencio”, concluyó.







