El profesor Oscar Ciraolo analizó para EL HERALDO la primera helada del año, y pronóstico del impacto del fenómeno El Niño en la región.
El lunes 26 de abril se registró la primera helada del año en Las Varillas y Corral del Bajo. Fue una helada ligera, con temperaturas de 0.5 grados bajo cero, sin alcanzar un grado completo bajo cero.
La alta humedad existente contribuyó a la formación de escarcha en los vegetales y pastizales, pero no afectó su sistema epidérmico. Localidades como La Playosa registraron 0 grados.
La diferencia entre helada y punto de rocío, es que el punto de rocío representa la capacidad de agua de un vegetal o el vapor de agua en el ambiente. Es la temperatura a la cual el aire se satura de humedad y el vapor de agua comienza a condensarse o congelarse. Mientras se considera helada a toda temperatura por debajo de los cero grados centígrados. El congelamiento del agua ocurre cuando la temperatura desciende por debajo del punto de rocío y de cero grados.
El prof. Ciraolo señaló que esperan más heladas en mayo, lo que ayudará a reducir la población de mosquitos y a limpiar la atmósfera después de las lluvias. Actualmente hay una alta carga de humedad en el ambiente, lo que mantiene el punto de rocío elevado.
Normalmente, la región experimenta entre 35 y 45 heladas durante el período invernal, aunque algunas tardías en septiembre pueden causar más daño.
Por otro lado, comentó que el fenómeno El Niño se está conformando con intensidad, saliendo de su fase neutra. Se anticipan altas lluvias y grandes inundaciones en varias regiones del continente americano.
La región central del territorio enfrenta el problema del ascenso de las napas freáticas. Se espera que El Niño se manifieste hasta septiembre, trayendo un año con lluvias. Inicialmente, la humedad es beneficiosa para los cultivos de invierno y la capa freática. Sin embargo, se espera poca agua en junio y julio, con un aumento de lluvias a partir de septiembre hasta normalizarse en noviembre y diciembre.







