«Hay acciones que se pueden hacer ante el festejo del Último Primer Día»

El psicólogo Ricardo Pautassi, docente e investigador de la Universidad Nacional de Córdoba y del CONICET, dialogó con EL HERALDO, sobre el Último Primer Día, indicando que es una práctica de festejo de consumo de alcohol que se ha instaurado en los últimos nueve-diez años, que involucra a los estudiantes que van a ingresar al último año del secundario (sexto o séptimo año), salen esa noche y la madrugada de ese día, y llegan sin dormir al establecimiento educativo, en el caso de que sean del turno mañana.

«Obviamente en este festejo, que involucra que están de paso, de reconocerse que están creciendo, cambiando, muchas veces toma lugar el consumo de alcohol, y a veces en cantidades muy elevadas. No hay una sola razón y no hay una explicación general, obviamente hay diferentes culturas educativas, no es lo mismo en ciudades como Córdoba, Capital Federal, o Las Varillas, pero a en tren de hipotetizar y de especular, ya había este tipo de prácticas en colegios grandes como el Nacional Buenos Aires, se hacía lo que se denominaba una vuelta olímpica, ese lo pondría como un primer hito, y por el otro lado, recordar que ya hay otras prácticas de consumo y de grupo, y de alto nivel de consumo, las denominadas previas, que son consumos en altas cantidades antes de salir, que se dan casi siempre en espacios privados, entonces en el choque de ambas conductas de consumo, uno podría eventualmente, enhebrar de por qué estamos donde estamos ahora», explicó.

Afirmó que es una preocupación porque son espacios donde puede haber consecuencias muy negativas para los adolescentes, ya que el consumo de alcohol aún en cantidades «sociales» puede dar lugar a efectos «devastadores como accidentología vial, conducta sexual no deseada, abuso sexual, y estamos hablando de cantidades altas pero que son muy habituales, por lo tanto todos estamos preocupados por eso», señaló el psicólogo.

Precisó que el desafío es resignificarlo, que es un festejo que tiene que ver con personas que están creciendo, mostrando su nueva identidad, con sus temores, ansiedades, transcurriendo este camino académico: «El desafío mayor es que lo cambiemos, que lo hagamos saludable, que los cuidemos a los chicos. Hay diversos niveles de intervención que uno puede describir, si soy funcionario (intendente, concejales), tengo un montón de herramientas para empezar a atacar esto, recordemos que estamos hablando de una conducta que no se enmarca en la ley, primero no debería haber la venta de alcohol a menores de edad, ni qué hablar venderle a las 2:30 de la madrugada, es algo en lo que el Estado nacional, provincial o local, podría y debería intervenir, hay diversas maneras de hacerlo, como reforzando los controles, teniendo acuerdos, en ciudades chicas esto se puede hacer…Está probado que las medidas de regulación de expendio tienen un efecto», comentó.

Añadió que otro elemento importante es el ambiente del hogar, donde los padres, madres o referentes afectivos, «primero tenemos que dar un modelo, no podemos esperar que los chicos no consuman alcohol si nosotros lo hacemos, si lo hacemos en exceso, si mostramos el alcohol en la mesa familiar, si lo mostramos como una forma de reducir tensión o estrés, por lo tanto el primer elemento es ser un ejemplo uno y predicar con el mismo, todo eso en un marco de diálogo donde se puedan hablar todos estos temas, hablar de las consecuencias no sólo a largo plazo sino las inmediatas como mencioné antes, y si eventualmente va a haber consumo de alcohol y es algo que no puedo evitar, hay que hablar de conductas de cuidado que hay que tener en ese marco, qué se va a tomar, con quién, cuándo, cómo voy a volver, etc., siempre asumiendo que es cuando ya lo otro no funcionó…», subrayó.

Por último, dijo que como padres cualquier acción que hagan para que «no se inicie el consumo de alcohol y se se inició evitar que pase a borrachera constante, o a un consumo excesivo semanal, todas esas metas que me ponga van a servir, no importa que el adolescente haya tenido su primer contacto con el alcohol, puedo ponerme la próxima meta, evitar que progrese y así sucesivamente», manifestó.

Agregando que en el caso de las escuelas, pueden, en colaboración con el Estado, crear festejos alternativos, donde ya se ha probado en algunas poblaciones de la provincia, donde se intenta brindar este espacio recreativo, pero que no haya consumo de alcohol. «Obviamente no va a atraer a todo el mundo, quizás no va a funcionar una primera vez, pero son acciones que hay que ir haciendo de a poco».

Comparte
Next Post

Presentaron la Copa Potrero y la Liga Municipal de Fútbol

En conferencia de prensa, la Dirección de Deportes presentó la Copa Potrero, una competencia deportiva de fútbol, para las categorías 2016/2017, que se jugará en los barrios. Podrá participar cualquier equipo conformado por 15 jugadores y es de carácter participativa. Además, se juegan 3 partidos por jornada en 10 barrios […]

Otros Titulos