El mayor desafío, no resuelto, del pueblo de Las Varillas es sin lugar a dudas su fecha de fundación, donde en realidad entre las dos posturas más relevantes que conocemos desde hace muchos años, hay “tan sólo 3 años de diferencia”, ya que una sostiene el 1900 y la otra el 1903.
Ambas tienen sus fundamentos, pero la semana pasada la visita de dos historiadores que se dedican a investigar y determinar los orígenes de diferentes pueblos y ciudades de la provincia, presentaron documentos hasta ahora desconocidos, y de alguna manera derribaron ciertos fundamentos que desde 1950, colocaban a Medardo Álvarez Luque como el fundador, cuando en realidad éste actuaba en representación de su padre, Don José Medardo Álvarez, quien donó los terrenos al Estado Nacional para que pudiera pasar el ferrocarril Santa Fe (o francés), en los cuales manifiesta la voluntad de que alrededor del mismo se cree un pueblo.
Y ahí viene lo más relevante, porque por primera vez, los historiadores, con los documentos en mano, brinda una fecha en la cual nació Las Varillas, “26 DE MARZO DE 1903”, y sobre todo señalan que no tiene nada que ver la misma con las celebraciones religiosas a la Patrona de la ciudad, establecidas incluso por Carta Orgánica Municipal, donde de manera inteligente la Constitución máxima de la ciudad no precisa fecha ni año de fundación, sólo refiere a la celebración religiosa. Dice textualmente: “Se establece como fecha conmemorativa del Municipio, el 7 de octubre de cada año, día de Nuestra Señora del Rosario, su patrona”.
En 1950 se celebró el cincuentenario de Las Varillas, donde una comisión de festejos, conformada por personas de diferentes ideologías políticas y de intelectualidad y conducta honorable, deciden anexar a la celebración por el centenario del fallecimiento del General San Martín, festejos por los “50 años de Las Varillas”, algunos como Don José Basso sostenía en ese momento que en realidad la fecha correcta era 1903 y brindaba los fundamentos al respecto.

Y llegamos hasta la actualidad desde entonces, aferrados a esa celebración que ratificó, y habría que ver con que “documentación” la fecha del 1900. OJO, no estamos hablando de la intención, probablemente haya sido buena, quizás de tratar de unir a la población y reunir a la población en torno aun festejo popular, pero eso no quiere decir que no se haya convertido, tal vez, en un error histórico.
Es entonces que surgen diferentes interrogantes, los cuales en primer lugar deberán hacerse cargo de responder las autoridades, las actuales, al que le toca gobernar es a quien le compete hacerse cargo de tomar las decisiones, resolver problemas, y dar respuestas a la comunidad. En todo caso, también corregir errores del pasado, aunque ello pueda acarrear un costo político, o bien “patear para adelante la situación y que lo resuelva otro”.
Decíamos que surgen interrogantes como, por ejemplo: ¿Se cometió efectivamente un error involuntario en 1950 al anexar el Cincuentenario de la ciudad con las celebraciones a San Martín? ¿Hay datos fehacientes de que realmente se trata de un error histórico que ha llevado a que hasta el momento sigamos discutiendo una controversia que sólo nos lleva a divisiones o diferencias que por momentos parecen caprichosas?
Por otro lado: “¿Se van conociendo documentos guardados en archivos nacionales y provinciales, podríamos decir documentación oficial, no se podría haber conformado a nivel local una comisión con integrantes de las diferentes posturas sobre la fundación, y efectuar una investigación objetiva, con rigor científico, dejando el carácter subjetivo e ideológico que se le viene imprimiendo al tema, donde se termina mezclando la política, la religión, en algo que debería ser muchos más sencillo, y que requiere de la construcción de acuerdos?.
La mayoría de las poblaciones en algún momento toman la decisión de fijar una fecha de fundación, porque a diferencia de lo que sucede en Las Varillas, esa fecha los une en celebraciones y recuerdos de quiénes son, los que hicieron a lo largo de la historia y qué quieren para el futuro.
Acá todavía no sucede.






