
En un fallo inédito que marca un precedente en el país, la Sala A de la Cámara Federal de Apelaciones de Córdoba estableció la relación causal entre la aplicación de la vacuna Sputnik V contra el COVID-19 y el fallecimiento de Melín Agustina Sartori, una joven que gozaba de buena salud. Ante esto, la Justicia ordenó al Ministerio de Salud de la Nación abonar una indemnización a la familia en un plazo de 30 días.
El hecho ocurrió en julio de 2021, cuando la joven presentó dolencias seis días después de recibir la primera dosis. Tras ser internada en terapia intensiva, una resonancia magnética evidenció un cuadro de trombosis. La causa de muerte se identificó como trombocitopenia trombótica inducida por vacuna (VITT), una reacción inmunológica rara pero grave.
Las pruebas clave del caso

Para determinar el veredicto, el tribunal se respaldó en informes médicos contundentes:
- Peritaje bioético: La Dra. Susana Vanoni certificó que la evolución final de la paciente fue un evento adverso secundario a la vacunación.
- Reconocimiento oficial: La propia Comisión Nacional de Seguridad en Vacunas (CoNaSeVa) concluyó formalmente que existía evidencia de causalidad con el componente biológico.
«Es el primero», afirmó Martín Barbará, abogado de la madre de la víctima, respecto a los fallos contra el Estado por las consecuencias de las vacunas contra el COVID-19.
El dictamen exige aplicar el Fondo de Reparación COVID-19 previsto por la Ley 27.573. Si bien los expertos recuerdan que la incidencia de VITT es sumamente baja —estimada en hasta 1 en 100.000 casos —, esta resolución judicial abre un camino legal definitivo para los reclamos vinculados a efectos adversos graves en el país.





