El arquitecto Maximiliano Moretti, en el marco del Día Internacional de la Arquitectura, comparte su perspectiva sobre la profesión, destacando que la arquitectura va más allá de la estética; su esencia radica en ofrecer soluciones a las necesidades diarias de las personas.
Destacó que la arquitectura no es solo crear algo «lindo», sino principalmente responder a diversas situaciones de la vida cotidiana y ser funcional. El método de Moretti se centra profundamente en el cliente y sus necesidades, estructurándose en tres etapas clave: se realiza una entrevista exhaustiva para elaborar un «programa» que recoja todas las expectativas del cliente. Se anima al cliente a expresar incluso las ideas más «absurdas» para asegurar que todas las necesidades sean consideradas. El arquitecto asume el desafío de encontrar la solución, evitando arrepentimientos posteriores por parte del cliente.
Se presenta un «anteproyecto» al cliente utilizando maquetas virtuales y herramientas tecnológicas avanzadas. Esto permite visualizar y recorrer el diseño (interior y exterior) antes de la aprobación. Una vez aprobado el diseño, se procede con la elaboración de todos los planos y documentos técnicos necesarios para la construcción, considerando desde el inicio la constructibilidad y las instalaciones.
El cliente sigue involucrado durante la fase de construcción, permitiendo ajustes y modificaciones que, de ser necesarias, se prueban previamente en la maqueta virtual para asegurar una mejora. Aunque se utilizan tecnologías avanzadas, el proceso creativo comienza con bocetos a mano, una etapa fundamental para desarrollar las ideas.
El objetivo principal del Arquitecto es realizar un aporte significativo a la ciudad y la comunidad donde trabaja (Las Varillas y la zona), embelleciendo el entorno y dejando una huella visible, como ha sido el caso con el diseño de dos escuelas y sede de un club.






