Por el Cr. Federico Sfregola-Esp. en Tributación UNC-Socio Estudio Sfregola y Márquez.
El próximo 23 de marzo vence la moratoria previsional, un mecanismo que permitió a miles de personas acceder a la jubilación a pesar de no contar con los 30 años de aportes exigidos por la ley. Este régimen permitía a aquellos sujetos que llegaran a la edad mínima de jubilación sin haber alcanzado la cantidad de años aportes, comprar los mismos. Es decir que aquellas mujeres que cumplan 60 años y hombres 65, a partir del 23 de marzo, no podrán regularizar los años de aportes faltantes. Ante este escenario, surge la incógnita sobre qué alternativas tendrán aquellos que no cumplan con los requisitos necesarios para jubilarse.
El fin de la Moratoria y sus consecuencias
La moratoria previsional ha sido una herramienta clave para la inclusión jubilatoria en Argentina. A través de este sistema, personas con años de aportes insuficientes pudieron regularizar su situación mediante planes de pago. Según datos de la Subsecretaría de la Seguridad Social se estima que, en 2024, el 75% de las jubilaciones dadas de alta por Anses correspondieron a sujetos que adhirieron a la moratoria. Sin embargo, su vigencia está a punto de concluir sin una prórroga clara en el horizonte.
Desde el Congreso, sectores de la oposición intentaron avanzar con una prórroga de la moratoria, pero la falta de consenso político dejó en suspenso cualquier posibilidad de extensión.

Alternativas para quienes no alcanzan los aportes
Con el fin de la moratoria, las opciones para quienes no reúnen los 30 años de aportes se reducen considerablemente.
Una de las alternativas es la Prestación Universal para el Adulto Mayor (PUAM), que otorga un 80% del haber mínimo, para aquellos hombres y mujeres de 65 años (sin distinción) y que el solicitante cumpla con ciertas condiciones económicas. Esta prestación en marzo es de $223.297 más un bono de $70.000.
También existe la posibilidad de la Compra Anticipada de Aportes, dirigido a quienes aún no han alcanzado la edad jubilatoria pero les faltan hasta 10 años para cumplirla. Este mecanismo les permite regularizar sus aportes de manera anticipada para acceder a la jubilación una vez cumplida la edad requerida. Pueden acceder aquellas mujeres entre 50 años y menos de 60 y varones entre 55 años y 65.
Otra opción es el reconocimiento de aportes por haber tenido hijos, que permite sumar años de aportes por la crianza de hijos, aunque esto solo beneficia a un grupo específico para mujeres dependiendo de la cantidad de hijos y su situación.
Además, quienes superen la edad jubilatoria mínima pueden compensar la falta de años de aportes con el exceso de edad. Por cada dos años adicionales cumplidos por encima de la edad requerida, se reconoce un año de aporte faltante.
Otra opción es la Ley 24.476, que permite regularizar aportes de periodos previos a octubre de 1993 mediante pagos retroactivos. Sin embargo, este régimen está sujeto a condiciones específicas y no es tan accesible como la moratoria previsional.
Por otro lado, el debate sobre una reforma previsional sigue abierto. Algunas voces plantean la necesidad de un nuevo sistema que contemple alternativas para quienes han trabajado en la informalidad o no lograron completar sus aportes.
El Escenario político y la incertidumbre
El tratamiento legislativo de una posible prórroga de la moratoria se encuentra en un contexto de fuerte debate político. En medio de protestas y reclamos, el oficialismo y la oposición han chocado en torno a las prioridades económicas del país, con la discusión del acuerdo con el FMI como telón de fondo.
Mientras tanto, miles de personas esperan una respuesta concreta sobre su futuro previsional. La falta de definiciones y el rechazo a la prórroga dejan a muchos en una situación de incertidumbre, con pocas opciones viables para acceder a un beneficio jubilatorio.
El tiempo corre y el 23 de marzo marcará un antes y un después en el acceso a la jubilación en Argentina. La necesidad de una solución clara y justa sigue siendo un reclamo latente en el ámbito político y social.






