Tras el traspié con el nuevo índice del Indec y el ruido en mercados, la expectativa se concentra en la reforma laboral, la misión del FMI, la liquidación de la cosecha gruesa y la reunión de Caputo con la UIA.
El Gobierno enfrentó su primer sobresalto fuerte del año con el “affaire Indec”:
la cancelación casi sobre la hora del nuevo índice de inflación y la renuncia de Marco Lavagna generaron ruido y especulaciones.
Sin embargo, la economía muestra signos positivos que apuntan a un segundo trimestre clave.
El Banco Central acumula reservas comprando dólares diariamente (ya lleva USD 1.300 millones en lo que va del año) y el riesgo país bajó a los 500 puntos básicos. El dólar minorista, que arrancó 2026 en $1.495, cerró la semana en $1.450, su menor valor del año.
La desinflación entró en pausa desde mediados de 2025, pero analistas del Relevamiento de Expectativas de Mercado coinciden en que abril marcaría el quiebre: el índice perforaría el 2 % mensual. El Gobierno defiende mantener la medición actual hasta completar la desinflación y prepara una nueva encuesta de hogares post-pandemia para actualizar la canasta con mayor precisión.
La liquidación de la cosecha gruesa desde fines de abril promete una lluvia de dólares que fortalecerá al BCRA y permitirá bajar aún más el riesgo país. Algunos analistas, como Federico Filippini de Adcap, proyectan que el índice podría caer a la zona de 300 puntos básicos en los próximos meses. Esto impulsaría el valor del metro cuadrado en dólares (+15 % estimado) y dinamizaría la construcción, que ya muestra recuperación: en diciembre creció 2,3 % y cerró 2025 con +6,3 % anual.
El acuerdo comercial con Estados Unidos suma otro dato favorable:
la cuota de exportación de carne pasará de 20.000 a 100.000 toneladas anuales, quintuplicando ventas a más de USD 1.200 millones y con fuerte baja de aranceles generales. La misión del FMI, que llegó el jueves, debería aprobar un desembolso de USD 1.000 millones y dar respaldo externo al plan económico.
La reforma laboral es el próximo gran desafío.
El Gobierno busca aprobarla sin cambios, aunque gobernadores resisten la baja del Impuesto a las Ganancias por su impacto fiscal pensando en 2027. Esta semana Luis Caputo recibirá a la UIA para discutir el rumbo económico y la reactivación.
Tras un buen arranque financiero, quedan incógnitas: si la desinflación retomará fuerza, cómo impactará la cosecha en reservas y actividad, y si la economía real llegará al bolsillo de la gente. El segundo trimestre será decisivo para validar el rumbo del Gobierno.
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