«El Progreso», una empresa con más de 108 años de antigüedad, que ha evolucionado desde una imprenta tradicional hasta convertirse en una fábrica especializada en envases de cajas de cartón.
La imprenta data de 1913, con registros de trabajos de esa época. Comenzó con este nombre, aunque inicialmente era una librería con una imprenta anexa, y tuvo dueños pioneros como Cienfuegos y Pasaponte, quienes también fueron figuras clave en la fundación de instituciones locales.
Ilde Dalmasso, padre de los actuales propietarios: Oscar, ingresó a la imprenta siendo muy joven, pasando casi 80 años en ella, escalando posiciones hasta convertirse en dueño. Posteriormente, se consolidó como una empresa familiar. Los actuales miembros de la familia crecieron colaborando en la imprenta desde pequeños, formalizando su incorporación tras terminar el secundario.
La imprenta era considerada un arte, donde el tipógrafo levantaba letra por letra para componer textos. Si faltaba una letra de la misma tipografía, había que empezar de nuevo. Se trabajaba con plomo, lo que lo hacía un oficio insalubre. El proceso era extremadamente lento: se tardaba un día entero en hacer 10-15 talonarios de factura, un trabajo que hoy se completa en una hora. Requería mucha mano de obra, con roles específicos para armar tipografía, imprimir, intercalar y perforar.
El montaje de programas complejos podía llevar una semana de trabajo para 40 minutos de impresión, seguido de 4-5 días desarmando todo para reutilizar el material. Uno de los primeros trabajos registrados es un boletín de «Las Varillas», del cual aún conservan una copia.
La imprenta evolucionó de los sistemas tipográficos (plomo) al sistema offset, y la familia fue testigo directo de toda esta transformación. La aparición de la factura electrónica generó el temor de la desaparición total de la imprenta en papel. Aunque trabajos como remitos y bonos de contribución siguen imprimiéndose, el volumen de trabajo en papel se redujo drásticamente a un 25% de lo que solía ser.
La empresa se reconvirtió y ahora se dedica principalmente a la fabricación de envases de cartón. Este segmento representa el 80% de su negocio actual. Se especializan en cajas para delivery (pizza, lomo, hamburguesas), cajas de ravioles y envases para panaderías, respondiendo a la creciente demanda de marketing y presentación de productos.





