El Abogado Nicolás Casas quien se dedica fundamentalmente al Derecho de Familia y de la Niñez, dialogó con EL HERALDO, sobre maltrato infantil, una cuestión que registra muchos casos en la actualidad, y que es un concepto muy amplio, ya que dentro del mismo se encuentran varias modalidades, siendo las más conocidas la violencia psicológica, física cuando los niños son golpeados, y el otro caso paradigmático es la violencia sexual.
Todos constituyen delitos donde termina interviniendo no solamente el Juzgado de Niñez y Violencia Familiar, sino también la fiscalía de turno para investigar ese delito.
Precisó que al tratarse de las infancias existe una responsabilidad social muy fuerte que se debe remarcar constantemente: “El silencio en estos casos no aporta nada, muchas veces escuchamos gente que nos dicen que oyeron al lado de su casa gritos o llantos de un niño, lo que es algo erróneo, porque cuando notamos que existe un claro maltrato verbal, psicológico, físico, sexual, tenemos que hablarlo con alguien, lo ideal sería comunicarlo en la comisaría o unidad judicial más cercana, pero si tenemos alguna duda lo ideal es que lo hable con alguien, con un amigo, o un profesional de confianza, pero que no se quede callado, porque ese menor va a seguir siendo maltratado con posibilidades de quedar con secuelas para toda la vida. Ni hablar de aquellos que por su responsabilidad social tienen una obligación de hacerlo, como el caso de los médicos, lo mismo los docentes…”, expresó.
Luego de que se radica la denuncia, de forma inmediata por la gravedad se activa de manera urgente interviniendo el Juzgado de Niñez y Violencia Familiar, como a la Fiscalía de turno.
El Juzgado también trabaja en conjunto con UDER, organismo de niñez que responde a la SENAF, autoridad máxima en la materia a nivel provincial. Se le da participación a UDER con sus profesionales para trabajar en el caso realizando una intervención socio ambiental, y tomando testimonios al niño y familia.
El Dr. Casas explicó que, en la mayoría de los casos, sobre todo en primera infancia los agresores son miembros del entorno familiar del niño, y en esos casos se interpone una medida de restricción, mientras con relación a la actuación de la fiscalía, es posible que encuadre dentro de una figura penal, es decir que sea un delito, por ejemplo el caso de lesiones leves, lesiones graves o caso de abuso sexual, ésta tendrá que investigar y dar con el supuesto autor, para luego imputarlo hasta que se desarrolle el juicio.
Destacó que lo importante es resguardar al menor. En el caso de situaciones de abuso sexual una de las primeras medidas es la concreción de una cámara gesel, donde quienes están observando se encuentran atrás de un vidrio, es decir, no son vistos por el menor, y pueden presenciarlo tanto el abogado querellante que representa a la familia de la víctima, el abogado del niño, una figura bastante nueva que se designa en ciertos casos, y puede estar también el abogado del acusado o imputado. “Esto es lo más urgente que se suele hacer, y como son casos que se suelen dar en el seno familiar, no hay muchas más pruebas, la cámara gesel es una prueba fundamental, luego se termina de apoyar y complementar con pericias psicológicas, ya que es difícil encontrar testigos presenciales en estos casos…”, explicitó.
El abogado resaltó que lo importante es que desde el momento que se sospecha de que un niño puede ser víctima de maltrato infantil, debería comenzar con terapia psicológica, incluso también se sugiere para los progenitores del menor. “Es relevante esto para saber cómo sobrellevar, cómo apoyar y contener a este niño, en esto no sólo es importante el poder judicial, sino también los organismos de niñez como UDER, SENAF y los municipios, éstos últimos tienen responsabilidad de abordar por ley provincial 9944 con profesionales como psicólogos, trabajadores sociales, abogados especializados en el tema, es necesario que lo tengan bien conformado y con trabajo territorial con muchos profesionales”, añadió.

Por último, ante los casos que conmocionaron a la población por la crueldad que atravesaron los niños víctimas, incluso en algunos de ellos se llegó tarde porque por el maltrato sufrido fallecieron, el profesional indicó que “hay casos en los que resulta prácticamente imposible, creo que son los menos, prevenir. Hablo de esos casos que son realmente aislados, cuando nunca hubo signos de maltrato y en apariencia era una familia normal, y de un momento para el otro pasa una desgracia, insisto que son los menos, porque en la mayoría de los casos hay algunos indicios, algo de prueba, que nos puede permitir como sociedad, como organismo de niñez, como poder judicial, llegar antes de que ocurra lo peor.
Por eso es fundamental que los equipos de niñez estén verdaderamente bien conformados, que tengan las herramientas para actuar preventivamente, y otra cuestión es llevar adelante capacitación en escuelas a docentes, clubes de deportivos, y todas las instituciones que trabajen con niños, en cuáles son los derechos humanos de los niños, qué hacer ante una sospecha de maltrato, donde el silencio nunca debe ser una opción, a dónde acudir, sacarse los miedos, para poder hacer algo…”,







