La noticia de la semana pasada sin dudas que fue el lanzamiento del nuevo frente político conformado por gobernadores de distintas fuerzas e ideologías: Martín Llaryora (Córdoba), Maximiliano Pullaro (Santa Fe), Carlos Sadir (Jujuy), Ignacio “Nacho” Torres (Chubut) y Claudio Vidal (Santa Cruz). Todos ellos anunciaron que conformarán un acuerdo electoral con el que competirán en las elecciones legislativas de octubre y en esa oportunidad aclararon que no es la conformación final y “se puede ampliar”. Además, cada uno tendrá su frente provincial.
Apuntarían a ser una alternativa “más moderada” a la Libertad Avanza que representa la “ultraderecha”, y al Kirchnerismo que está intentando rearmarse apoyado en el peronismo.
Los cinco gobernadores vienen de fuerzas políticas diferentes, y de alguna manera intentarán romper con la polarización que intenta tanto Javier Milei como Cristina Kirchner, en este ida y vuelta donde tratan de mostrar que sólo hay dos modelos por los cuales optar. Evidentemente los gobernadores entienden que hay otra alternativa para la sociedad.

Si bien, indicaron que competirán en las elecciones legislativas y están abiertos a ampliar el frente electoral, todo parece señalar que apuntan al 2027, donde hay sectores de la política nacional que ven con buenos ojos a candidatos potables como el ex gobernador de Córdoba Juan Schiaretti, quien aparentemente sería candidato a diputado nacional por el oficialismo cordobés, pero que todavía tendría aspiraciones, como ocurrió en 2023, de llegar a la presidencia, ayudado por la imagen positiva con la que se retiró de la gobernación y que todavía conserva.
¿Es posible que se sumen más gobernadores a este nuevo armado?. Hasta ahora los mandatarios provinciales fueron bastante “ninguneados” por el Poder Ejecutivo, y evidentemente existe cierto cansancio básicamente porque les ha recortado todos los fondos que podía, cerró organismos nacionales como Vialidad y suprimió todo lo concerniente a programas de discapacidad y otros, todo lo cual se convierten en desafíos para las provincias que tienen que dar respuestas sin recibir aportes de la Nación, cuando desde sus provincias, como el caso de Córdoba, se van miles de millones en retenciones al agro.
¿Será que los gobernadores le dicen a la Nación, queremos que nos tengan en cuenta y escuchen sobre las reformas que el gobierno tiene en carpeta, sobre todo la reforma impositiva y la nueva ley de coparticipación federal?.
Por ahora se abre un nuevo panorama político, el frente de los gobernadores vino a romper con la polarización, habrá que ver qué “fuerza” tiene para avanzar y posicionarse como una opción electoral.





