Aunque su nombre es María Magdalena, todos la conocen como Guity Paoletti, la primera locutora varillense con título de validez nacional y una voz como pocas, que acompaña a una personalidad encantadora y muy preparada. Este jueves 3 de julio, Día del Locutor Nacional, dialogó con EL HERALDO, recordando la creación de la Sociedad Argentina de Locutores.
En 1979 fue convocada para trabajar en la recién creada RLV1, Radio Las Varillas en ese entonces, y desde ahí no paró, incluso actualmente jubilada continúa ligada a la radio, al aire no varillense «gracias al ofrecimiento de una FM patagónica», perdida en plena tierra fueguina, donde despunta el vicio con un programa que se llama Maestros, que se dedica a difundir la buena literatura argentina, junto con la difusión de música hecha por argentinos que han triunfado en el mundo y lo siguen haciendo. La radio se llama RAM, está ubicada en plena cordillera fueguina y tiene gran aceptación en el público patagónico que tiene en sus gustos una gran diversidad cultural y musical «mucho más amplia que nuestra zona».
Subrayó la importancia de poder haberse formado en esto que la «apasiona» y logrado el título de locutora nacional que le permitió desarrollar la actividad en múltiples formas, con un espectro amplio y que fue explorando a lo largo de los años.
«En cada cosa que hice me sentí realizada y apasionada, cuando nosotros ingresamos a la radio en enero de 1979, recientemente creada Radio Regional, no teníamos título, nos habían elegido por un timbre de voz especial, por una coloratura de voz, la buena pronunciación, la buena dicción, el rico vocabulario y un bagaje cultural importante, porque antes el comunicador social tenía una cultura bastante completa para poder transmitir mejor…», expresó.
En el caso de Guity, al hacer el primer diagnóstico en la escuela de locución le indicaron que tenía un timbre medio melodioso, lo cual le otorgó muchas posibilidades porque la ubica en una posición aplicable a innumerables opciones.
Recordó que en la radio hizo muchos programas con contenidos para las mujeres, también musicales y culturales, pero sobre todo por su estilo se convirtió en la voz del servicio de noticias. En los inicios fue bastante difícil porque en el marco de la dictadura cívico-militar tenían controles frecuentes a través del COMFER (Comité Federal de Radiodifusión), que llegaban de manera anónima y sorpresiva, lo que cambió con la llegada de la democracia cambió todo «de raíz».

A partir de ese momento, comenzaron a tener más libertad aunque opinó que a medida que fue pasando el tiempo se pasó de la prohibición total a una libertad cuasi libertinaje «que en definitiva no ayudaba mucho a una de las misiones esenciales del locutor que era preservar el idioma nacional».
Además de seguir en actividad en su pasión que es la radio, Guity actualmente lleva adelante talleres con niños en la Biblioteca Sarmiento, en cuyos encuentros apunta a mejorar la lectura a partir de la enseñanza-aprendizaje de la escuela primaria. También, debido a su trayectoria es convocada en diferentes puntos del país haciendo presentaciones, participando en Congresos, habitualmente es convocada en Tandil para realizar la conducción de acontecimientos importantes.
Al hacer un balance de su vida como locutora afirmó: «Estoy ampliamente conforme, absolutamente agradecida, y a pesar de que duele no poder estar en el aire varillense que es algo mediocre, sigo de alguna manera presente con este programa en la radio patagónica, y con la conducción de acontecimientos».
Agregó un saludo final en el Día del Locutor: «Para todos los que están aún comprometidos en la comunicación, para todos los oyentes respetuosos que valoran la diversidad cultural, y para los colegas que están comprometidos en este tipo de comunicación».






