Ante una verdadera multitud y en un escenario vestido con las mejores galas, la Trico derrotó a Mitre por 3 a 0 y se quedó con el Apertura 2025 de la zona Sur.
Un partido final en donde se pudo percibir desde el inicio a un Celeste con exceso de nerviosismo y ansiedad respecto a sus choques previos , también en duros terrenos visitantes. Su defensa, pilar de otros encuentros, se mostraba dubitativa y, por grandes lapsos, el circuito entre sus volantes y delanteros estuvieron desconectados.
Obviamente, mucho tuvo que ver la jerarquía del equipo tricolor que, ayudado por el gol de Galarza sobre los 6’ de juego, le sumó confianza a su conocida intensidad, rotación y ocupación de los espacios.
Para colmo de males, cuando el equipo de Marenchino parecía equipar las acciones, se fue expulsado Álvarez en el Celeste, produciendo un importante quiebre en el desarrollo futuro del encuentro.
No obstante, por ese entonces la diferencia no se notó para nada, salvo luego del tanto de Rodríguez allá por el minuto 41’ de una primera etapa con altibajos tanto en juego como en nivel.

En el segundo tiempo y luego del gol de Fonseca sobre los 2’ de reiniciado el duelo, las expectativas de reacción se apagaron rápidamente para Mitre, con una diferencia de tres tantos casi definitiva.
Salvo una clara de Chiocarello, el Celeste no pudo generar ni tener opciones claras para el descuento. Y, en contrapartida, el Tricolor tuvo cuatro a cinco opciones netas frente al golero Daniele para incrementar el marcador.
Lo ganó Almafuerte de principio a fin, con justicia y sin dejar ningún tipo de dudas.
Lo perdió Mitre, que fue una sombra de aquel durísimo rival para todos en gran parte del campeonato. Un campeonato que le regaló a la ciudad una más que saludable clásica definición. Con expectativas, comportamiento y colorido a la altura de las circunstancias y para aplaudir de pie como lo hicieron las dos numerosas parcialidades sobre el epílogo.






