La cooperativa ha dado un paso crucial hacia la reconversión de su servicio de gas, transformándose de una planta fraccionadora a un depósito y distribuidor. Esta medida busca garantizar la sostenibilidad del servicio y sanear las finanzas del área.
Las garrafas (de 10, 15 y 45 kg) serán provistas por una empresa externa, Cañuelas Gas S.A. (marca Extragas), la cual tiene plantas fraccionadoras en lugares como Quebrachal/Monte Cristo. No hay un acuerdo de exclusividad con Extragas, permitiendo a la cooperativa libertad para trabajar con otros proveedores a futuro.
Se garantiza la continuidad del servicio de gas para asociados y terceros. La cooperativa seguirá siendo un regulador de precios en el mercado local para sus asociados, manteniendo los precios actuales de las garrafas por el momento. Se espera una disminución inmediata del déficit mensual.
Se vendió a Extragas todo el sistema de fraccionamiento (camiones, tanques, balanzas, etc.) por 730,000 dólares más IVA. El inmueble de la planta y los empleados restantes seguirán siendo de la cooperativa. No se requiere aprobación por asamblea ya que no hay enajenación del servicio o del inmueble.
Parte de esos fondos se destinará a un plan de proyección hasta 2030, que incluye mejoras en la red eléctrica, tendido de cables subterráneos para alimentar la fundición de Pauny. El restante se utilizará para ampliar el parque solar, buscando producir 1 megavatio en lugar de los 600 proyectados.
De un plantel original de 12 empleados, se quedaron con el 75% (9 empleados). Tres empleados serán reubicados en otros servicios de la cooperativa. Tres empleados están próximos a jubilarse y se mantendrán hasta entonces. Lamentablemente, tres empleados fueron cesanteados, y la cooperativa pagará las indemnizaciones correspondientes. El nuevo servicio requerirá aproximadamente cuatro empleados estables.





