La investigación por el femicidio de la adolescente Agostina Vega sumó este martes un capítulo de profunda carga emotiva y judicial. La Justicia autorizó formalmente la entrega de los restos de la víctima a sus familiares, permitiendo así el inicio de las ceremonias de velatorio y posterior sepelio en la más estricta intimidad, de acuerdo con el deseo expresado por su entorno cercano.
El abogado querellante de la madre de la joven, Carlos Nayi, ratificó la disposición firmada por el fiscal interviniente, señalando que los allegados ya se encuentran en condiciones de brindar una sepultura cristiana a la menor. Ante el dolor imperante, el letrado enfatizó que la familia solicitó una reserva absoluta durante las exequias, requiriendo expresamente la ausencia de medios de comunicación y público general en el último adiós.

En el plano estrictamente penal, Nayi adelantó un firme reclamo dirigido a la Fiscalía para robustecer las líneas de investigación. La querella apunta de forma directa a revisar el comportamiento y los movimientos del entorno de Claudio Barrelier, el principal sospechoso del crimen. Según argumentó el representante técnico, resulta indispensable descartar o corroborar eventuales complicidades o maniobras de encubrimiento, por lo que aseguró que «varias personas deben ser investigadas y atrapadas por el radar de la Justicia».
Finalmente, respecto a la situación de la madre de Agostina, quien permanece internada bajo cuidados médicos en el Hospital San Roque, Nayi confirmó que la mujer manifestó su vehemente deseo de asistir al velatorio a medida que disminuye el efecto de la sedación. Para cumplir con su voluntad, se coordinó un esquema de acompañamiento que le permita estar presente temporalmente antes de regresar al nosocomio para continuar con su recuperación.






