La Dra. Gabriela Meinero, especialista en Medicina Interna con enfoque en la Endocrinología, dialogó con EL HERALDO, sobre la función de la glándula Tiroides y la diabetes como patología en aumento. La profesional atiende en el Centro Médico Centenario que está en la Avenida Centenario 605, todos los días, y por la mayoría de las obras sociales, incluido PAMI.
Sobre la glándula tiroides, dijo que es vital, está ubicada en el cuello, regula todas las funciones del cuerpo: neurológica, reproductiva, digestiva, entre otras. El diagnóstico se basa en síntomas clínicos, análisis de laboratorio y, generalmente, una ecografía de tiroides.
Destacó que no hay una relación directa entre la función de la glándula y los cambios anatómicos (nódulos/quistes). Una glándula con nódulos puede funcionar bien, y una sin alteraciones anatómicas puede tener disfunción.
Las disfunciones tiroideas son Hipertiroidismo: síntomas ansiedad, nerviosismo, cambios de humor, pérdida de peso (2-3 kg/mes), palpitaciones, agitación, temblor en las manos, caída del cabello. Hipotiroidismo: cansancio, desgano, sueño, caída del cabello, piel seca, disminución de la concentración, tendencia a la depresión, alteraciones menstruales en mujeres. Más frecuente en mujeres, especialmente después de los 50 años (1 de cada 10 mujeres). Medicación con hormona tiroidea (levotiroxina). En la mayoría de los casos el tratamiento es de por vida, ajustando la dosis cada 4-6 meses según el paciente y sus circunstancias.
Nódulos Tiroideos: existen quistes (bolsas de agua, generalmente benignos) y nódulos sólidos. Los nódulos requieren control estricto. Se consideran sospechosos aquellos mayores de 1 cm, con microcalcificaciones, bordes difusos o aumento de la irrigación central.
Si un nódulo es sospechoso, se realiza una punción guiada por ecografía para análisis. Si se confirma malignidad, se extirpa toda la glándula. El paciente dependerá de por vida de la hormona tiroidea externa (levotiroxina), la cual suple eficazmente la función glandular con mínimas alteraciones metabólicas en la mayoría de los casos.
Sobre diabetes, la Dra. Meinero indicó que se observa un incremento debido al sedentarismo, la obesidad y la mayor esperanza de vida. Tipo 1: predominante en niños. Tipo 2: más común en adultos, generalmente después de los 40-50 años. Se recomienda un análisis de glucemia anual, especialmente si hay antecedentes familiares. Puede aparecer a cualquier edad, incluso sin antecedentes claros. La diabetes Tipo 2, una vez diagnosticada, no tiene «vuelta atrás» y es una condición de por vida, excepto en dos situaciones: cirugía bariátrica donde se logra la remisión de la enfermedad. Trasplante reno-pancreático, los pacientes diabéticos tipo 1 que reciben un trasplante de riñón y páncreas pueden curarse.








