Lo que tiene que pasar es que la gente comprenda que la pandemia no ha terminado, y que la única manera de seguir por este camino que es muy bueno es el cuidado»

El Director del Sanatorio Joaquina O Garcés, Dr. Gustavo Insaurralde, se refirió a la situación sanitaria y las nuevas medidas anunciadas por el Gobierno desde el 1 de octubre.
Indicó que la vacunación ha sido muy positiva, en nuestra ciudad fue intensa y se desarrolló muy bien ya que se fue buscando a todos quienes necesitaban vacunarse priorizando a los grupos de riesgo y luego a los demás “lo que indudablemente hizo que los números de casos hayan disminuido, en nuestro caso desde hace tres semanas solamente hemos tenido dos internados con Covid leve, y no hubo más casos graves, lo que señala que cualquiera de las vacunas han sido efectivas”, afirmó.
Explicó que a nivel nacional el porcentaje de vacunados con una dosis es alto, mientras que con dos dosis todavía sigue siendo bajo en relación a los niveles internacionales de más del 55 o 60 por ciento. Pero en líneas generales ha sido satisfactoria y los casos graves que se produjeron eran pacientes no vacunados y los menos graves pacientes con al menos una dosis.
Resaltó que “la pandemia no ha terminado, sigue habiendo casos y fallecimientos, pero ha disminuido muchísimo el contagio producto de la vacuna”, comentó. Sobre las últimas medidas nacionales por qué no se tomaron hace algunas semanas añadió: “Porque hace más de un mes que los índices son los mismos, estamos en épocas electorales y muchas veces se toman medidas para ganar votos…”.
Sobre el no uso de barbijo en espacios abiertos al aire libre, expresó que se supone que antes tampoco había muchas posibilidades de contagios aunque manteniendo las cuestiones básicas referidas a distanciamiento, o uso individual del mate o bebidas. “Todo eso la gente lo entendió, en la fiesta del Día del Niño estuve con los bomberos colaborando y podíamos ver que las personas hacían todo, es decir, ingresaban con barbijo, se agrupaba en su familia, se sacaba el barbijo, y no hubo incrementos de casos después de ese evento. De manera que respetando el distanciamiento, y las medidas, hay poca probabilidad en espacios abiertos, el temor es en los lugares cerrados, o boliches abiertos donde cuando ingresan están todos juntos, lo cual se podría ir controlando con mayo testeo, cuando se hace PCR sobre todo ya que el test rápido puede dar falsos negativos, de hecho nosotros tuvimos internados con teste rápidos negativos y PCR positiva. El rápido en el paciente que tiene sintomatología puede dar positivo, pero en el que no tiene síntomas, hay que hacer un PCR. Por eso si se mantiene el testeo sería favorable porque se puede aislar y no contagia…”, explicó.
En relación a la variante Delta, el Dr. Gustavo Insaurralde, señaló que aparentemente está siendo controlada, más aún completando los esquemas de vacunación ya que las dos dosis protegen de la misma. Opinó que el avance del virus dependerá de la conciencia y la responsabilidad individual en los cuidados que se tengan, en el caso del Sanatorio Garcés siguen aplicando las medidas de protección. “Lo que tiene que pasar es que la gente comprenda que la pandemia no ha terminado, y que la única manera de seguir por este camino que es muy bueno, de cada vez menos contagios, menos muertes, menos internaciones, de que nos da un respiro al sistema sanitario, es el cuidado, y sería importante seguir usando el barbijo….”, se explayó.


Cree que la pandemia podría terminar cuando se produzca el segundo período de vacunación, “de modo que hay que insistir que se vacunen, que tengan conciencia que necesitan las dos vacunas, la evidencia de su efectividad es a nivel mundial”.
Puntualizó que en la pandemia se produjeron varios inconvenientes, el primero es que la enfermedad generó en el personal de salud un estrés enorme, y además murieron muchas personas de este sector, actualmente cuando ingresa un paciente con fiebre enseguida se piensa en Covid, por lo tanto va a llevar mucho tiempo relajar esta tensión permanente.
El otro problema es lo económico, si bien el gobierno trató de brindar ayudas, en este período los insumos aumentaron el 1000 por ciento y no se conseguían, eso trajo aparejado complicaciones que se están “sufriendo mucho tanto las clínicas como los centros de diagnóstico, en Las Varillas incorporamos en Cedialcom un tomógrafo de última generación con una inversión de más de 180 mil dólares, y la pandemia hizo que el primer método de diagnóstico fuera la tomografía y pasamos de hacer 50 o 60 por mes a hacer 500, lo que significa un desgaste económico terrible y que no ha tenido su contraprestación por parte de las obras sociales. Por ende ahora se nos presenta la crisis mayor…”, explicitó.
También agregó a todo ello el problema social que al principio fue muy duro, a medida que fue pasando el tiempo la gente entendió que no podía ingresar a ver a sus familiares, pero según expresó eso generó un gran nivel de tensión en la sociedad y en particular en el personal de salud. “Hoy nos queda la problemática económica que hace temblar clínicas en todo el país”, dijo.
Sobre las consecuencias del virus en sí mismo, detalló que están observando secuelas de quienes padecieron la enfermedad, con síntomas y otras enfermedades infrecuentes, por lo que entiende que se aprenderá del virus en cuatro o cinco años cuando haya estudios profundos. También mencionó como alarmante que están viendo a muchas personas que no acudieron durante muchos meses a la consulta médica por miedo, y se asombran por el aumento de los casos de cáncer de mama, útero, colon, entre otros.
Por último, cuestionó que en nuestro país además de la pandemia está la política cuya nota distintiva es la inestabilidad, lo que derivó en que mucha gente perdió su trabajo, otros que no pudieron acceder a uno, personas que murieron, empresas que cerraron: “Ahora levantar todo eso significa un esfuerzo muy grande por parte de la población que venimos haciendo esfuerzos desde hace 70 años, y de parte de la clase política que en algún momento tendrá que decir ahora nos toca hacer el esfuerzo a nosotros, si no se ponen de acuerdo nunca vamos a salir adelante. Entonces queda el efecto psicológico de haber perdido un ser querido y no haberlo visto y acompañado, y el efecto psicológico de lo que es la economía y la política donde todo el mundo está con dificultades, salvo que exista en algún momento un pensamiento patriótico-sanmartiniano, donde realmente se piense en la Patria, mientras tanto veo difícil la salida….”, concluyó la charla con EL HERALDO.

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