Bajo la conducción de Juan y Rosana Isoglio, el equipo trabaja intensamente en distintos frentes, combina desarrollo técnico, atención en pista y una impronta familiar que entrelaza distintas miradas generacionales que le imprimen, padre e hija, a sus proyectos.

Con trabajo constante, compromiso y una estructura que apunta a ser competitiva, el Isoglio Competición, asentado en Saturnino María Laspiur, encara el 2026 y busca la consolidación en la categoría.
“En estos días estamos trabajando a fondo en los motores de los hermanos Dalmazzo (Lucas en Clase 1 y Tomás en Clase 2) y el de Enzo Zanel. El objetivo es claro porque tenemos que estar muy metidos si pretendemos ser competitivos dentro del Nuevo Car Show”.
En particular, el proyecto con la familia Dalmazzo en Clase 2 se plantea como una propuesta integral, excede el desarrollo del motor y abarca también tareas de todo el conjunto más la atención en pista durante los fines de semana de carrera.
“Con la familia Dalmazzo no se trata solo del desarrollo de las plantas impulsoras, en uno de sus autos también vamos a realizar trabajos en el chasis y la atención en carrera lo cual nos plantea este año un desafío importante para todos”.
Por: Rubén Darío Bonis – Rugir De Motores








